
Al estar detrás de un mostrador muy concurrido, el mostrador de exhibición se convierte en su línea de defensa principal. Si la temperatura no es constante, las rebanadas de pizza se ablandan, los pasteles pierden su textura y el pollo asado pierde su brillo, incluso antes de que llegue el momento de mayor afluencia de clientes. Los clientes se dan cuenta de esto de inmediato. Hemos diseñado este elemento de cuarzo de un solo tubo para mantener esa temperatura constante, shift tras shift.
Lo importante detrás de escenas
Este elemento de cuarzo de un solo tubo es un emisor de infrarrojos de onda corta, diseñado específicamente para calentar alimentos. Consigue que el mostrador de exhibición alcance la temperatura adecuada en menos de 60 segundos, lo que permite pasar rápidamente de la preparación al servicio sin esperas. El tubo de cuarzo genera un campo térmico estable, con un control preciso de ±2°C justo en la superficie del producto. Esta precisión protege la estructura de la corteza del producto, evita que se sequen y mantiene la humedad donde debe estar.
La energía infrarroja penetra lo suficiente en la capa superior como para mantener el calor, sin hacer que el centro del producto se vuelva gelatinoso. La geometría del tubo y su baja masa térmica permiten una recuperación rápida después de que se abran las puertas, por lo que el punto de temperatura se mantiene estable, incluso cuando hay mucho tráfico.
Por qué funciona bien en los mostradores de exhibición
En un mostrador de exhibición de alimentos, el calor debe respetar la textura del producto. El tubo de cuarzo actúa sobre la superficie superior y la capa de aire situada encima, dejando intacto el núcleo del producto. De esta manera, se logra una temperatura constante en toda la anchura del mostrador, de modo que los productos que están en el extremo opuesto mantengan la misma calidad que aquellos que están más cerca.
El rápido calentamiento reduce el tiempo necesario para preparar el mostrador y recibir pedidos, lo que aumenta la eficiencia. Además, el consumo de energía disminuye, ya que el elemento se calienta rápidamente y funciona de manera precisa, evitando así un consumo innecesario de energía. Con menos fluctuaciones de temperatura, se reduce también el desperdicio debido a productos secos o la necesidad de recalentarlos.
Qué deber tener en cuenta
Los tubos de cuarzo funcionan mejor cuando se adaptan al tamaño del mostrador y al patrón de flujo de aire. Es importante dejar espacio alrededor del tubo, para que las estanterías y los protectores no bloqueen la radiación. Asegúrese de que los conectores de montaje y la tensión eléctrica sean compatibles con su mostrador de exhibición. Existen versiones de 120V y 240V; si no se utiliza la versión adecuada, puede afectar la distribución del calor.
Obtiene un rendimiento excelente con un tamaño compacto, por lo que el aislamiento y el cristal que lo rodea deben estar en buen estado. Trate el tubo como una pieza de precisión: límpielo con cuidado, evite el contacto con aceites y cámbielo tan pronto como aparezcan signos de decoloración o disminución en su rendimiento.