
¿Por qué sus calentadores infrarrojos dejan de funcionar? (Y cómo evitarlo)
Si tiene una fábrica con techos altos, seguramente ya conoce el problema. Instala esos calentadores infrarrojos; funcionan bien durante un tiempo, pero luego… se apagan.
El secreto está en que casi nunca es el elemento calefactor el que falla. Por lo general, el elemento está en buen estado. El verdadero culpable es la unión entre los cables y el tubo de cuarzo. Ese pequeño punto donde el cable eléctrico se conecta con el tubo de cuarzo es donde se decide si el calentador seguirá funcionando o no.
El problema gradual
La mayoría de los calentadores genéricos utilizan pegamentos baratos o conexiones poco sólidas para mantener todo unido. Al principio parece estar bien. Pero estos calentadores operan en condiciones extremas de calor. Se calientan, se enfrían y vuelven a calentarse.
Ese ciclo constante hace que los pegamentos baratos se contraigan y se agrieten. Una vez que se abre una pequeña grieta, la humedad y la suciedad de la fábrica pueden penetrar en el interior del calentador. Y entonces ocurre la carbonización.
He visto esto cientos de veces: el aislamiento se quema, los cables se mueven un poco, y el calentador deja de funcionar. En un entorno industrial, eso no significa solo que una lámpara deja de funcionar; también puede causar que toda la línea de producción se detenga o que se funda un fusible en el gabinete de control. No es precisamente lo que uno quiere que suceda un martes cualquiera.
Hacerlo bien
Cuando hablamos de sellado de calidad OEM, no nos referimos simplemente a “pegamentos mejores”. Se trata de un enfoque completamente diferente. Utilizamos compuestos de sellado resistentes al calor y conexiones precisas que garantizan una unión sólida.
En lugar de simplemente pegar los cables, utilizamos un proceso en varias etapas que permite unir directamente los cables al carcasa del calentador. De esta manera, se logra un sello hermético.
¿Por qué es importante? Porque evita que el oxígeno llegue a las conexiones. Sin oxígeno, no hay oxidación. Los cables permanecen intactos. Puede utilizar esos calentadores a temperatura máxima durante 12 horas al día, sin problemas.
Un consejo sobre la instalación
Hay un aspecto negativo que debe conocer: debido a que este sellado es tan eficaz, el conjunto de cables se vuelve un poco rígido.
No puede doblar los cables en ángulos de 90 grados para meterlos en espacios reducidos. Si lo hace, corre el riesgo de dañar el sello, lo que arruinaría todo el diseño avanzado del calentador.
Al instalar los soportes, déjelos tener algo de espacio para moverse. Un poco más de espacio durante la instalación le ahorrará muchos problemas en el futuro.